El Espejo Encantado

Siguiendo nuestra propuesta, en este espacio les comparto la versión de Blanca Nieves que construí con Antonia. En esta ocasión ella fue quien escogió las cualidades de la princesa, me dijo “mamá es amorosa, amable, inteligente y feliz”. También me pidió que al final del cuento Greta se volviera una niña amorosa y que tuviera un príncipe que fuera su amigo porque sino estaría triste  y; me dijo que no quería manzanas para Sofía sino fresas, que es su fruta preferida, y que el príncipe fuera médico como su tío, para que la curara. Realmente disfruto mucho compartir estos momentos con ella porque va dándole forma a su mundo y construyendo uno nuevo para mí.

Había una vez dos reyes que eran muy amigos y cuyos reinos eran muy cercanos. Cada uno de ellos tenía una hija, una se llamaba Greta y la otra Sofía. Ambas eran  hermosas pero muy distintas entre sí. Sofía era una princesa muy amorosa, amable, inteligente, obediente y feliz. Greta, por su parte, era altiva, orgullosa, muy caprichosa y vanidosa. Se preocupaba tanto por su apariencia que incluso tenía un espejo mágico al que le preguntaba a diario quién era la niña más hermosa de todas y él siempre le respondía “tú mi princesa, eres la más linda”. Un día, los reyes decidieron reunirse para que sus hijas se conocieran y se hicieran amigas. Ese día el espejo mágico pudo no solo ver el reflejo de Sofía en él, sino sentir su bondad. Esa noche cuando Greta le preguntó “Espejito, Espejito, quién es la niña más hermosa”, el espejo respondió: “mi querida Greta hoy debo decirte que la princesa más hermosa es Sofía quien no solo es linda por fuera sino que es linda por dentro ya que es un niña dulce, amorosa, amable, inteligente y feliz”.

La respuesta del espejo enfureció a Greta que decidió que haría lo posible para seguir siendo lo más linda. Así las cosas, al día siguiente organizó un paseo por el reino con el fin de que Sofía se perdiera en el bosque embrujado, estaba segura de que eso la haría enojar tanto que dejaría de actuar de forma gentil con los demás. Sofía, al perderse, y al contrario de lo que Greta pensaba, estaba muy tranquila, pensando que lo más seguro era que Greta había ido por ayuda y pronto llegarían a buscarla.  Mientras eso pasaba los animalitos del bosque se reunían a su alrededor cantando y disfrutando de su compañía. Al acercarse la noche, los animalitos se preocuparon ya que sabían que extrañaría a sus papás y decidieron ir en busca de los enanitos para que ellos la recibieran en su casita mientras, entre todos,  buscaban la forma de llevarla a su reino. Greta, por su parte, convencida de que su plan había funcionado le preguntó nuevamente al espejito quién era la niña más hermosa pero para su sorpresa el espejole respondió que era Sofía, porque pese a sentirse triste y cansada, más que enojada estaba preocupada por Greta y agradecida con todos los animalitos del bosque y con los enanitos, quienes amablemente la acogieron. Greta no podía creer lo que escuchaba así que decidió ir al bosque a buscar a Sofía para darle una manzana podrida para que le doliera su estomaguito segura de que eso sí la haría enojar mucho y así dejaría de ser tan especial y cordial. Se fue entonces al bosque disfrazada de ancianita y se acercó a la casa de los enanitos, fingiendo estar cansada y tener mucha sed. Sofía al ver a la ancianita la invitó a pasar a la casa de los enanitos y le preparó una deliciosa y refrescante bebida. La ancianita agradecida le entregó unas fresas que Sofía recibió pero al comerlas se sintió muy mal y del dolor de estomaguito que le dio se desmayó. Al llegar los enanitos la ayudaron, le dieron todos los remedios que se le ocurrieron pero ella estaba tan enfermita que decidieron hacerla dormir mientras buscaban el alivio para su dolor. En ese momento pasaba por ahí un príncipe que era médico, los enanitos se acercaron a él y le pidieron ayuda y le contaron lo que había ocurrido. El príncipe entonces les entregó un frasquito con un jarabe para que la Sofía lo bebiera y al hacerlo se sintió mucho mejor. Cuando el príncipe la vio quedó conmovido con su belleza y enamorado de su dulzura y decidió llevarla a casa con sus padres, quienes se pusieron felices al verla de nuevo y  saber que estaba bien. Habían pasado días angustiados buscándola. Mientras tanto Greta, segura de que su plan no podía fallar, le volvió a preguntar al espejo quién era la niña más hermosa y el espejo le respondió que la más hermosa seguía siendo Sofía quien pese a lo mal que se sintió siempre fue considerada con los que la rodeaban y estuvo muy agradecida por las atenciones  y cuidados recibidos. Greta entonces preguntó al espejo qué podía hacer ella para volver a ser la más hermosa y el espejo le respondió: “trata bien a los demás, no seas tan vanidosa, sé dulce y amorosa, respeta a tus mayores y sobretodo haz las cosas con el corazón”. Greta entonces entendió que ser la más hermosa no se trata de verse bien por fuera sino de sentirte bien por dentro, de tratar bien a los otros, sin importar quienes son, y de actuar con el  corazón. Así Greta cambió, le pidió perdón a Sofía y también conoció a un buen príncipe que fue su amigo por siempre y con el que compartió mas aventuras.  Y colorín, colorado …..

2017-07-28T09:39:57+00:00

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