MIS 3 SOBRINOS ME ROBARON EL CORAZÓN

En amandoaantonia nos encanta que nos compartan sus historias, y somos felices de poderlas compartir con todos lo que nos visitan. En esta ocasión, recibimos la historia de María Teresa quien es tía de 3 hermosos niños que llegaron a su familia a través de la adopción y quiso contarnos cómo fue que  Luchi, Jóse y Nico, le robaron el corazón.

Cuando Julian y Lupe nos citaron a una reunión, como preparación para la llegada de Luciana, recuerdo la expectativa y emoción que me generó. Ya había vivido esa experiencia de la adopción con mi mejor amiga y pensar que ahora sería más cercana me ilusionó mucho. Pensé por un momento, porque habrá que preparar a la familia de esta forma, para la adopción de un sobrino, ¿si la llegada de un hijo es tan natural a la vida? Claro!! Es que este hijo tiene una “entrega especial”.

El encuentro con Luchi fue lleno de colores y sabores, una bebé hermosa y tierna. Recuerdo que se le veía muy feliz cuando estaba en la finca de sus abuelos, especialmente si veía uno de los caballos. Sus ojos negros, grandes y brillantes, siempre impactaban, poco a poco empezó a identificar y reconocer cada uno de sus tíos y primos…. creció rápidamente.

Varios meses después llegó Jóse, muy despierto y alegre. Bordeaba el año, desde el comienzo se mostró expresivo, permitía que lo cargáramos, le encantaban los juegos. En el tema de lo que le gustaba comer, fue desde el comienzo todo un reto…identificar lo que le gustaba, sus horarios, parecía que la comida no era tema de su interés, diferente a lo dulce, que evidentemente lo atraía todo el tiempo.

Y Nico, hermoso, menudito, llegó un año largo después. Recuerdo la forma tan especial como Luchi y Jóse recibieron a su hermanito, con una ilusión y regocijo inmensos. Todos en la familia lo acogimos muy ilusionados. Su proceso de adaptación exigió muchos ajustes en los que todos tratamos de aportar.

Cada uno de ellos tiene una magia especial, una forma de ser única. Luciana, con una dulce mirada que a pesar de aparecer “silenciosa” irradia su ternura y su carácter definido. Jóse, un “loquillo” vivaz; “entrón”, sociable…siempre encuentra la manera de conectarse con uno, de robarle una sonrisa.  Sus aptitudes de bailarín, interprete y su ser musical cada día se desarrollan más. Nico, intelectual nato, siempre curioso por aprender, tierno y amante de los abrazos.

Las vivencias de la familia Mejía Quiñones han servido de apoyo a otras parejas que han tomado la decisión de adoptar. He tenido oportunidad de contactar a unos amigos y a uno de mis hermanos con Julián, Lupe y los niños para que su experiencia como familia les ayude en el proceso. Ha sido muy gratificante verlos compartir con tanta satisfacción sus historias y ver a los niños rodear estos “posibles” padres adoptantes, impregnando ese momento con un carisma especial que los anima a seguir adelante en su proyecto familiar.

La experiencia con Luchi, Jóse y Nico ha sido maravillosa, cada día me sorprenden, me hacen reír y se meten en el corazón con más fuerza. Sus logros, sus dificultades, sus talentos…todo forma parte de mi vida. Verlos crecer ha sido gratificante, el amor y el compromiso de Julián y Lupe con su familia ha sido un testimonio edificante.

Pero esto no sucede porque ellos hayan llegado a nuestra vida por la “vía” del corazón, realmente siempre he pensado que la experiencia de ser papas o en mi caso tía de estos chiquitines (y madrina de Jóse) es igual de valiosa, especial y retadora que la de aquellos que “llegan” a través del útero de una madre. El día a día de ellos, los momentos que viven, como van creciendo, los aprendizajes que hacen, las correcciones y límites que reciben van escribiendo un hermoso “libro” de lo que ellos han representado para mi vida. Compartir en la finca, ir a su casa, ver los mensajes y noticias que nos comparten de sus experiencias se van metiendo en mi alma y en mi corazón y me permiten gozar y deleitarme como tía.

Esta experiencia de ser tía de estos tres hermosos que llegaron desde el amor y el corazón de Lupe y Julián y de su compromiso con el proyecto de formar una familia ha marcado mi  vida, han sido luz y un gran tesoro.

María Teresa Anderson Gómez

2017-09-04T12:35:38+00:00

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